Salud Vigo Bosco digital

Autor: Jesús Muñiz González
On 19 septiembre, 2020

Salud Vigo Bosco digital, brindo por ti, con afecto y alegría.

Todo nacimiento es un maravilloso acontecimiento para una familia.

La Familia Salesiana de Vigo, y más concretamente los antiguos alumnos, tienen un feliz alumbramiento con la aparición VIGO BOSCO digital.

Todos le damos la bienvenida y le deseamos larga vida y que goce de buena salud.

Tanto uno como lo otro, dependerá, en buena medida, de todos nosotros.

Vamos a ayudarla en estos primeros pasos, que son los más difíciles, para que empiece a caminar.

Y se presenta en sociedad con aire moderno, actual, con buen estilo, acorde con los tiempos en que vivimos: la era digital.

En este saludo de su publicación, os agradezco la oportunidad que me dais para presentaros algunas ideas del Papa Francisco sobre internet y las redes sociales a las que ha definido como un don de Dios:

La red digital puede ser un lugar rico en humanidad: no una red de cables, sino de personas humanas.

No es la tecnología la que determina si la comunicación es auténtica o no, sino el corazón del hombre y su capacidad para usar bien los medios a su disposición.

El entorno digital es una plaza, un lugar de encuentro, donde se puede acariciar o herir.

Nuestro anterior Rector Mayor, Don Pascual Chávez, hablando a los educadores y refiriéndose a los jóvenes sobre el momento en que vivimos y la importancia de las nuevas redes de información en el ámbito de la formación, dice:

             No podemos evitar vivir en el continente digital de hoy. Uno podría decir: ¿Por qué no me dejas en paz? No quiero saber nada de tu internet, de tu civilización tecnológica, de tu sociedad de redes. Si ésta es tu posición, tengo una mala noticia para ti… mientras vivas en esta sociedad, tendrás que vértelas con la sociedad de las comunicaciones.

Y es que Don Bosco fue un hombre hábil, atento y preocupado por todo aquello que podía ayudar a los jóvenes a ser buenos ciudadanos, personas preparadas para la vida laboral.

De ahí que incorporase a su sistema educativo todos aquellos elementos que potenciaran el desarrollo de la persona en su doble dimensión humana y cristiana. O como él solía decir:

Quiero que mis jóvenes sean en la sociedad: buenos cristianos y honrados ciudadanos.

Hace ya 17 años que dejé Vigo. Allí estuve con vosotros, de párroco, 6 años.

La misión que se me confió llenó mi vida salesiana porque la viví con intensidad –como ahora me sucede en Salamanca o en las anteriores presencias por las que he pasado.

Si tuviera que hacer memoria –no crónica- de algunos recuerdos vividos con vosotros, destacaría:

el espíritu de familia:

este detalle, que para mí es uno de los valores que más llaman la atención al que viene de fuera y no nos conoce, yo lo experimenté cada vez que participaba en algunas celebraciones salesianas, encuentros, asambleas, Fiestas de la Unión…

el valor del encuentro:

nos juntamos no para mirarnos a nosotros mismos, sino para mirar la realidad social, los jóvenes… y ver que como antiguos alumnos, como hijos de Don Bosco, como Familia Salesiana tenemos algo que aportar. Y aunque no he estado animando la Asociación lo he palpado el tiempo vivido con vosotros.

las personas son importantes.

¡Cuántos detalles de gratitud hacia los que han entregado la vida a tan buena causa! También lo he percibido.

la gratuidad, la generosidad.

lo he vivido y experimentado en mi relación con vosotros.

la comunión entre todos los grupos de la Familia Salesiana.

Cuando hay una buena causa por medio, sumamos y apoyamos la iniciativa, la oferta que se nos ofrece.

un mismo espíritu en una vocación común: la vocación salesiana,

la espiritualidad salesiana, el mismo carisma. Se nota la sintonía, la armonía, aun habiendo discrepancias o puntos de vista diferentes.

Todos estos detalles que he escrito, me han ido viniendo a la cabeza pasando al mismo tiempo por el corazón. Quiero decir que las he experimentado en los años que he vivido con vosotros, no es teoría, no es doctrina sacada de los libros salesianos.

Si me permitís, os doy un consejo: caminad, caminad sin complejos, caminad con esperanza y alegría, tenemos una hermosa tarea en la Familia Salesiana, en la sociedad, en el mundo de los jóvenes. No estamos solos.

¡Salud Vigo Bosco digital!

Y para acabar os puedo decir algo de mi experiencia actual.

Estoy en una de las dos comunidades salesianas de Salamanca, en la de Pizarrales. Un colegio con casi 900 matriculados y en donde el mayor número de los alumnos estudia Formación Profesional.

Cuando cumplí los 70 años dejé de dar clases pero estoy integrado totalmente en la vida del colegio pues participo en los ritmos de la vida escolar y por supuesto en todo lo pastoral.

Como todo director de una Casa Salesiana, tengo la tarea de animar toda la Obra salesiana, tanto la Comunidad Salesiana como los distintos ambientes de la casa. Y precisamente un campo de misión – muy querido – es la Familia Salesiana.

 Mi vocación salesiana sigue creciendo cuanto más conozco a la Familia Salesiana.

Este elemento vocacional sigue marcando mi identidad salesiana en lo que se refiere a la vocación con todos esos elementos que nos define como tales.

En este momento no animo ningún grupo local de antiguos alumnos – animo uno de ADMA.

Como creo que sabéis muchos, sigo desde hace 17 años como Delegado de nuestra Federación de León. Empecé con nuestro querido y recordado Presidente Basilio Muñoz, continué muchos más con nuestro amigo y querido Florencio del Río, pasó fugaz Óscar Ranz y ahora con Juan Llaca, también querido, valorado y amigo.

Siempre que tengo oportunidad, como es ahora a través de esta plataforma digital, digo, sin rubor, porque es una realidad que constato en mi vida:

La Familia Salesiana me hace más salesiano.

Y los jóvenes, claro que sí, pero estos están en nuestro ADN, diremos los SDB, y también está en nuestro ADN, digo yo, la Familia Salesiana, que es un elemento constitutivo de nuestra identidad carismática.

Quien lo vive desde dentro, lo experimenta y yo lo estoy viviendo y experimentando desde hace muchos años en todo lo que es el acompañamiento a los diferentes Grupos de la Familia Salesiana.

Mi gratitud a todos vosotros porque en los seis años que estuve de párroco en Vigo aprendí a vivir la esencia del carisma salesiano:

  • el amor entrañable y efectivo a María Auxiliadora y a Don Bosco,
  • el amor y entrega a los niños y jóvenes,
  • la atención a los más vulnerables,
  • el espíritu de familia,
  • el ambiente cálido donde la acogida y los detalles hacían más llevaderos los trabajos y problemas de cada día.

Os agradezco la oportunidad que me dais para expresaros con total libertad y transparencia mi corazón, lleno de gratitud, de recuerdos que siguen muy vivos porque han sido y siguen siendo parte de mi vida salesiana. ¡Gracias!

¡Salud, Vigo Bosco digital y largos años de vida!
 Bienvenida a la era digital.

Antonio González Robles

Delegado Federal de los aa.aa de León

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Comentarios

1 Comentario

  1. Jesús

    Yo también brindo contigo Antonio, por la salud de Vigo Bosco, que en este tiempo de virus tanto se necesita.

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